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La Kustom Kulture

La Kustom Kulture
La Kustom Kulture “Kustom Kulture” es un neologismo que es utilizado para describir el trabajo artístico de aquellos que conducen, construyen o modifican coches y motos custom en los Estados Unidos, desde los años 50 hasta hoy. La Kustom Kulture se identifica generalmente con los Greasers de los 50 (conocidos como los engrasadores), los Dragsters de los 60 (carreras de velocidad en línea recta) y los Lowriders de los 70 (coches con la suspensión modificada y muy baja). Otras subculturas que han tenido influencia de la Kustom Kulture son los Skinheads, Mods y Rockers de los 60, los Punk Rockers de los 70, la música Metal y el Rock. Cada cultura por separado ha añadido sus propias modificaciones a coches, moda, influenciado la música y añadido sus ideas de lo que está de moda y lo que no. La Kustom Kulture actual es una combinación de todas estas subculturas.   Para entender esta subcultura, y toda su simbología, con las bandas de motociclistas es necesario que veamos un poco de  la historia de los Estados Unidos de los años 40 y 50, tras terminar la Segunda Guerra Mundial.   La vuelta de los soldados americanos tras la Segunda Guerra Mundial resultó ser agridulce, y su adaptación a la vida que habían dejado atrás hacía casi cinco años, nada fácil. El mundo que estos ex-combatientes habían vivido durante la guerra lleno de adrenalina y enfrentamiento con la muerte, generó una intranquilidad al intentar adaptarse a su nueva, aburrida y monótona vida, misma que intentaron aliviar sobre una moto,  buscando revivir aquella emoción y paradójica libertad de los tiempos de la guerra. Miles de veteranos se encontraron por las carreteras americanas en grupos, dando origen a las famosas bandas de motoristas, que incorporaban los conceptos de camaradería y honor traídos del ejército. La moto, y en concreto una primera rudimentaria transformación apodad Bob Job, se reveló como el vehículo ideal para cualquier manifestación de rebeldía. Muchos de estos soldados recién licenciados se establecieron en el sur de California y empezaron a comprar motos usadas. Las modificaron inspirándose en las máquinas de Hill-Climb de los años treinta. Quitaban guardabarros delanteros, acortaban traseros y, en general, eliminaban cualquier elemento cuyo peso lastrara la aceleración o el manejo. La Bob Job representa lo opuesto de la perfecta moto de turismo de los años 40: la velocidad lo es todo y es lo que determina la forma de la máquina.
Para estos amantes de las motos, sus empleos eran una incómoda necesidad que interrumpía su trabajo en las motos, pero les permitía pagar las mejoras y a algunos hasta llevar su moto a decorar los depósitos con alegorías de los aviones militares. La inspiración de las tan típicamente americanas pinturas de pin ups, son los conocidos dibujos de chicas en atuendos y postura más o menos sexy. Las llamas provenían de la decoración de los aviones de combate, principalmente bombarderos, que también habían participado con estos veteranos en la gran guerra, y así comenzaron a verse motos, por lo general Harley-Davidson e Indian, que eran auténticas réplicas de los llamativos aviones de la USAF. Estas pinturas han dado origen a toda una cultura que comprende diversas formas artísticas: tatuaje, fotografía, ilustración, posters, publicaciones de todo tipo, sobre todo en los Estados Unidos. Es el llamado Nose-Art (proveniente de los bombarderos), y que comenzó en la Primera Guerra Mundial con las primeras decoraciones de Mickey y Popeye, cabezas de indio, bisontes, etc. y alcanzó su edad de oro durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día se conocen también como Kustom Graphics. Entre los motivos más habituales se incluyen todos los relacionados con la prensa y televisión de la época (sobre todo cortometrajes animados): las pin-ups, dibujos de Tex Avery, el pájaro loco. En algunas de estas pinturas de aviones y posteriormente de motos Bob Job, también comenzaron a verse algunas cruces de hierro, o símbolos nazi, tales como esvásticas o las calaveras que aparecían en la indumentaria militar nazi, que no indicaban necesariamente simpatía con ellos, sino que aparte de tener la imagen de trofeo de guerra, servían al motociclista para expresar total rechazo a las normas sociales establecidas y para generar confrontación entre aquellos que no comprendían el modo de vida del biker. Estos símbolos hoy en día generalmente se justifican con su origen histórico, liberando su relación con el nazismo, explicando que son cruces de malta utilizadas por antiguas órdenes militares, de caballería y religiosas. Y aunque es cierto, el nazismo se apoderó de muchos símbolos existentes, y los símbolos que se utilizan en la cultura biker comenzaron como un trofeo de guerra arrebatado a los nazis (arrancados de sus cadáveres), traído desde Europa por algunos soldados americanos. Esta guerra también dejo en la sociedad americana (y más aún en los ex-combatientes), un acentuado sentimiento anti-japonés, que aún hoy en día se mantiene entre muchos bikers y que nació tras el bombardeo de Pearl Harbor. Esta guerra benefició sobre todo a Harley Davidson, que obtuvo grandes ingresos derivados de su contrato para abastecer al ejército, y además, un montón de clientes fieles (que también se tradujo en buena imagen): los veteranos de guerra, que grabaron en su memoria de forma indeleble sus días de guerra junto a la moto de Milwaukee.

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