Mick Doohan, el último gran campeón GG.PP. del Siglo XX

Mick Doohan, el último gran campeón GG.PP. del Siglo XX

Mick Doohan está considerado uno de los mejores pilotos de la historia del motociclismo al haber ganando de forma consecutiva 5 títulos mundiales (1994 a 1998) en la considerada categoría reina de los grandes premios (GG.PP.), los 500 cc o “medio litro”, siendo sólo superado en el cómputo global de campeonatos mundiales ganados por Giacomo Agostini que consiguió 8 títulos en dicha categoría entre 1966 y 1975.

A finales de los años 80 despuntó en los campeonatos de Superbikes de Australia y Japón.

Hizo su debut en los GG.PP. en la categoría reina en 1989 a los mandos de una Honda del equipo oficial Honda HRC (Honda Racing), equipo que no abandonaría hasta el final de su carrera deportiva y teniendo como compañeros de equipo, al vigente campeón del mundo, el también australiano Wayne Gadner, y a Eddie Lawson. El último gran campeón del Siglo XX. Hablamos, claro, de Michael Sidney Doohan o, mejor dicho, del legendario Mick Doohan.
Mick fue el nombre propio del Mundial en los 90. Llegó a ella en 1989 después de sobresalir el año anterior en otro Mundial, el de Superbike, con tres victorias en las cuatro carreras que disputó (en Japón y Australia) y lo hizo directamente en el box del que sería su equipo del primer al último gran premio y con el que creó un idilio al que solo se asemeja el actual con Márquez: el oficial de Honda (por entonces llamado Rothmans-Honda).
Debutó con un cero en Japón 1989. Una anécdota, porque en las once temporadas en las que estuvo en 500cc, corrió 135 grandes premios y dejó cifras históricas: 54 victorias, 94 podios, 58 poles, 46 vueltas rápidas y, lo más importante, los mencionados cinco mundiales del 94 al 98 con una superioridad abismal. Fue noveno en su año de rookie, y al siguiente ya consiguió su primera pole (en Jerez) y su primera victoria (en Hungría). Sin embargo, su primer ‘premio gordo’ no llegó hasta su sexta temporada en el Mundial, y el motivo es una hazaña…
Y lo es porque en el GP de Holanda de 1992 sufrió un accidente durante los libres que estuvo cerca de costarle la pérdida de su pierna derecha debido a posteriores complicaciones. Antes, había ganado cinco carreras y acabado segundo en las otras dos. La posibilidad de ganar el título hizo que volviera al asfalto solo cuatro carreras después, pero no pudo administrar su ventaja con Rainey y cedió ante él. En 1993 todavía correría mermado por su lesión. Luego, llegaría su lustro de títulos basado en su velocidad y su habilidad para la puesta a punto.
Su primera temporada como pentacampeón en 1999 también sería la última por culpa de otro grave accidente en el GP de España en Jerez, la tercera cita del año: se volvió a romper la pierna derecha por varios sitios. Una lesión que supondría su adiós de la competición, y también la coronación del primer campeón español de la historia de la categoría reina, Crivillé. Así acabó la vida de Doohan en la competición, pero siempre ha seguido ligado a las carreras y, sobre todo a Honda.
Una vez retirado, fue asesor del Repsol Honda hasta 2004, y ahora sigue siendo alguien muy cercano al equipo, como demuestran sus participaciones en actos como el del 25 aniversario de la formación del ala dorada. Ahora, también anda pendiente de las cuatro ruedas, sobre las que corre su hijo Jack de 17 años en la Fórmula 3 como miembro de la academia de Red Bull. “Al lado tenía un Marc Márquez que era Mick Doohan”, resumía Crivillé hace unos días en AS sobre lo que suponía para él su compañero y rival. Cinco títulos, y pudieron ser más. Así de especial era.

Los acontecimientos más relevantes del motociclismo mundial.

Suscríbete al Newsletter