Así fueron las carreras de cuadrigas con motos en lugar de caballos

Así fueron las carreras de cuadrigas con motos en lugar de caballos
El mundo del motociclismo es completamente experimental desde que se iniciaron las diferentes competencias a lo largo del tiempo desde que se creasen los primeros vehículos de este tipo. Algunos se convirtieron en un enorme éxito, dando origen a competiciones como MotoGP o Superbikes, y otros quedaron en el olvido.
Una película que vendría más tarde protagonizada por Charlton Heston, relataba la forma épica de lo que era una carrera de carros en la antigua Roma. Un hecho que sirvió de inspiración a los amantes de las motos para crear una nueva competencia de este tipo. Y así fue como se dio inicio a una las competencias que cada vez se volvió más popular entre los aficionados, llegando a todos los rincones del mundo, desde Estados Unidos hasta Europa o Australia, convirtiéndose en una de las especialidades favoritas de los aficionados. El concepto era muy sencillo. Para crear tu carruaje, que podía estar tirado por una, dos, tres o incluso cuatro motos (bigas, trigas y cuadrigas), se usaban barriles partidos por la mitad y el chasis de los primeros remolques. Todo ello se unía a la moto a través de un anclaje y se conducía gracias a unas riendas. Éstas sujetaban el acelerador y el freno a la vez que la dirección.
El piloto por su parte tenía un punto crítico en los giros, ya que para hacerlos de una manera correcta tenía que accionar el acelerador con mayor brío cuando iba por el lado exterior, evitando hacerlo demás con el riesgo de volcar. También hubo competiciones con dos pilotos, uno a lomos de la moto y otro en el carro, pero sin duda las más espectaculares eran las individuales. A medida que esta especialidad fue evolucionando, se llegaron aumentar el número de motocicletas acopladas a los carros así como se fueron actualizando los materiales con los que crear el carruaje, pasando de dos simples riendas para el acelerador, frenos y dirección a utilizar pedales para frenar, acelerar e incluso dar más ángulo de giro. A partir de la década de 1930 comenzó la extinción de éste deporte. No hubo una razón concreta, quizás fue la fiebre de Ben Hur o simplemente que lo arriesgado del deporte lo dejaba sin competidores. Algunos aficionados han luchado en contra de su desaparición, inventándose nuevos carros con los que pasearse en las concentraciones de moto o simplemente por pura diversión. También lo hemos llegado a ver en programas de la televisión como Top Gear, donde han competido entre presentadores. Estas carreras han quedado en el pasado a la historia de las dos ruedas. Una historia que quién sabe si con el tiempo no sabemos si repetirá así como pasa con la moda.

Los acontecimientos más relevantes del motociclismo mundial.

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