Las altas temperaturas del verano afectan considerablemente el rendimiento de los neumáticos de las motocicletas. La Agrupación de Fabricantes de Neumáticos advierte que, debido al calor extremo, se alteran tanto la superficie como el interior de los neumáticos, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
Cuando el asfalto alcanza temperaturas cercanas a los 70 °C, los neumáticos se sobrecalientan, lo que reduce su adherencia. Además, el calor provoca que el aire dentro del neumático se expanda, y esto hace que aumente la presión interna. Como consecuencia, la zona de contacto con el suelo se reduce y el agarre se compromete aún más.

